Problemas estomacales

Los problemas estomacales pueden variar desde hinchazón y gases hasta diarrea, estreñimiento o dolor de estómago. A menudo existen varias explicaciones posibles, y la prueba adecuada puede ayudarle a perder peso. Aquí encontrará pruebas que pueden orientarle sobre las causas relacionadas con el estómago y los intestinos.

Puede estar relacionada con:

  • Desequilibrio en el ambiente intestinal
  • Intolerancia o sensibilidad a ciertos alimentos
  • Inflamación en el estómago/intestino
  • H. pylori u otras causas relacionadas con el estómago

Sugerencias de pruebas
Principalmente se realizarán pruebas gastrointestinales, de inflamación y de intolerancia.

¿Por qué son tan difíciles de interpretar los problemas estomacales?

La hinchazón, los gases, la diarrea y el dolor de estómago son síntomas comunes a muchas afecciones. La intolerancia al gluten, la intolerancia a la lactosa, el síndrome del intestino irritable (SII), la inflamación intestinal y los desequilibrios en la flora intestinal pueden causar síntomas casi idénticos. A menudo, adivinar la causa lleva a excluir alimentos innecesariamente.

¿Qué se puede analizar?

Los anticuerpos contra el gluten indican la presencia de enfermedad celíaca. La calprotectina en las heces muestra si hay inflamación intestinal, lo que permite distinguir la enfermedad inflamatoria intestinal de trastornos funcionales como el SII. La presencia de sangre en las heces puede detectarse mucho antes de que sea visible a simple vista. El análisis de la flora intestinal permite identificar las bacterias predominantes.

Información importante sobre el gluten

No deje de consumir gluten antes de realizarse las pruebas. Para realizar la prueba de la enfermedad celíaca, es necesario haber consumido gluten durante un tiempo antes de la prueba; de lo contrario, el resultado podría ser falso negativo y la prueba deberá repetirse.

¿Cuándo debo buscar atención médica?

La presencia de sangre en las heces, la pérdida de peso involuntaria, las molestias nocturnas o los síntomas que comienzan después de los 50 años siempre deben ser evaluados por un profesional de la salud, independientemente del resultado de la prueba.